Somos una Fundación familiar enfocada en ayudar a mejorar la calidad de vida de personas vulnerables ya sean: mujeres violentadas, niños y ancianos en estado de abandono, juventud bajo influjo de Drogas. Buscamos contribuir al desafío de integrarlas rehabilitadas a una Sociedad laboral, intentando reducir la inequidad social, fomentando oficios que permitan el sustento de una vida digna.
Interactuando la sabiduría del adulto mayor con mujeres, y niños en una retroalimentación recíproca de afecto y aprendizaje constante.
Colocando el granito de arena en la conciencia colectiva de participar en un real sentimiento de unicidad a través de la compassion, intentando motivar a la Sociedad a participar en reconstruirla con oportunidades laborales, con actividades encaminadas a la motivación personal, al ejercicio de un oficio digno, al voluntariado general, a la adopción de niños y cuidados dignos de los adultos mayores.
¿Qué es lo que hacemos?
En Fundación Marenodi A.C. trabajamos para brindar refugio, protección y acompañamiento integral a personas en situación de vulnerabilidad. Atendemos a niños, adultos mayores y mujeres que han vivido abandono, violencia, explotación, adicciones o situaciones que ponen en riesgo su bienestar.
Nuestro compromiso es ofrecer un espacio seguro, humano y digno, donde cada persona pueda recuperar estabilidad, esperanza y la posibilidad de reconstruir su vida.
¿Hacia donde vamos?
Nos proyectamos como una institución sólida y compasiva que actúa como puente entre vulnerabilidad y oportunidad. Nuestro enfoque está en:
Ser un refugio integral que protege y acompaña.
Convertirnos en un centro de transición, facilitando reunificación familiar, adopción, tratamiento voluntario y reinserción social.
Ofrecer atención profesional y humana en áreas psicológicas, médicas, sociales y emocionales.
Romper ciclos de abandono, violencia y exclusión, guiando a cada persona hacia una vida más estable y segura.
Construir una institución sostenible, con alianzas, voluntariado y participación comunitaria.
Fundación Marenodi A.C. nace de un lugar muy profundo en mí. Desde niña crecí viendo a mis ancestras ayudar sin hacer ruido, sin esperar un “gracias”, sin buscar reconocimiento. Ellas simplemente hacían el bien porque así entendían la vida. Ese ejemplo silencioso, constante y lleno de amor marcó mi forma de ver el mundo.
Con el tiempo entendí que esa manera de servir no era solo una tradición familiar, sino un legado. Un llamado. Algo que no podía quedarse guardado en mis recuerdos. Sentí la necesidad de convertir esa herencia en algo real, en un espacio donde esa misma esencia pudiera seguir viva y tocando vidas.
Marenodi nace de ahí: de lo que vi, de lo que aprendí y de lo que me formó. Es mi manera de honrar a esas mujeres que me enseñaron que ayudar es un acto de humanidad, no de protagonismo. Hoy, esta Fundación es la forma en que continúo su camino: acompañando los primeros pasos, cuidando los últimos y, en medio de todo, sanando y reintegrando humanidad.